Siempre dije que el trece es mi número de la suerte, por eso nací un día 13. Hace 365 días tenía el pálpito de que este iba a ser mi año y, sinceramente, he dado en el clavo. Quedan apenas unas horas para que se acabe este maravilloso trece, hago el balance de lo ocurrido, sopeso lo bueno con lo malo de este año, y el beneficio es enormemente positivo. Mi vida ha cambiado de pies a cabeza.
Hace un año estaba quemada de la carrera, agobiada por los exámenes, el terrible Trabajo Fin de Grado, las prácticas externas en el hospital... Por un lado tenía unas ganas horrorosas de acabar la carrera y terminar con esa angustia, pero por otro tenía miedo de lo que vendría después, porque no sabía qué hacer con mi vida. ¿Otra carrera, un máster en clínica, un máster en neuropsicología, irme de au pair a Alemania...? Tropecé un par de veces más con la asignatura más tortuosa de mi vida como estudiante: Funcionamiento Integrado de la Mente. Sólo los que de verdad han vivido conmigo esa pesadilla día tras día durante cuatro convocatorias saben lo que he sufrido, llorado y desesperado. Llegué a pensar que repetiría curso sólo con esa asignatura, y empecé a mirar el plan de estudio de psicología en la UAM... Pero con mucho esfuerzo, empeño y estudio, he conseguido terminar la carrera este año: ya soy psicóloga. Parece una gilipollez, mucha gente tiene una (o varias) carreras y psicología no es nada del otro mundo... Para mí, terminar la carrera significa muchísimas cosas. Llevo desde los once años, la mitad de mi vida, esperando el momento de poder decir "SOY PSICÓLOGA"; ya no el estoy haciendo bachillerato de letras, estoy en la uni, de mayor quiero ser... No: ya lo tengo, ya lo soy. Tengo veintidós años, y alcanzar este sueño que tanto se ha hecho esperar representa muchísimas cosas. Nunca he sido una estudiante de diez, más bien he sido de las de cinco pelón y en septiembre. No todo el mundo confiaba en que yo, con la trayectoria que llevaba como estudiante, fuera a llegar ni si quiera a la universidad, y mucho menos a terminar una carrera. Algunos pensaban que yo no valdría para la psicología, que no podría ejercer nunca en salud mental, y que la presión de la "vida real" me aplastaría. Yo misma desconfié de mí, y en ocasiones quise abandonar y darme a la vida fácil; pero rendirme nunca ha estado en mis planes. Media vida caminando despacito y con miedo para llegar a mi meta, y al fin, estoy aquí... A curso por año hasta el final. Me siento orgullosa de mí misma y capaz de cualquier reto que se me ponga por delante, y el siguiente es sacar plaza en el mejor hospital, demostrar por fin a esa vida real que tanto miedo me daba, que aquí estamos mi voluntad y yo para comernos el mundo.
Tras acabar la carrera también he aprendido que hay gente que está de paso en la vida, y es divertido o útil mientras está, pero que las amistades a veces se acaban. Acabé hace unos meses, y puedo contar con los dedos de una mano aquellos a quienes realmente considero verdaderos amigos... y me sobran dedos. Esta es una lección que no se aprende estudiando, sino viviendo.
Hace un año no se me hubiera pasado por la cabeza que mi pasión por los animales pudiera crecer. Hace un año no podría imaginar que sería voluntaria en un centro para animales abandonados, donde algunos de ellos llegan en un estado completamente lamentable, y otros allí viven en la rutina del frío, el miedo o la ansiedad. Si hace un año me dicen que yo me desviviría por llenarme de mierda y barro, por llevarme bocaos, por ir siempre llena de babas y olor a perro mojado, no me lo habría creído. Hoy, un año después, he dado un giro a mi vida y, finalmente, se me ha ido la pinza: ya soy oficialmente la loca de los perros. Después de un año en el CIAAM he aprendido muchísimas cosas:
- que las primeras impresiones nunca son las acertadas, tanto con animales como con personas; hay que esperar, que con el tiempo todo cambia
- que el ser humano puede ser realmente cruel hacia los más débiles, pero otros humanos son realmente piadosos y luchan cada día por terminar con esa crueldad, y acabar con el sufrimiento de cada ser vivo, por grande o pequeño que sea
- que cualquiera merece una segunda, tercera o cuarta oportunidad
- que nunca conoceremos realmente a un perro en el refugio, porque la vida en un chenil no tiene nada que ver con la vida en un hogar
- que no importa cuál haya sido el pasado de cada uno, sino el presente y futuro
- que la vida es corta, y hay que disfrutarla cada día como si no hubiera un mañana
- que debemos querer y respetar a TODOS los animales, aunque no les veamos, y por eso hace cuatro meses que decidí hacerme vegetariana
- que somos nosotros quienes catalogamos a los perros y les tratamos desde esta etiqueta, ya sea "perro peligroso", "perro viejo" o "perro raro"
- que si nos quitamos la venda del prejuicio, si no escuchamos a la voz del cansancio, y si somos capaces de perdonar, podemos conseguir grandes cosas...
Sobre todo he aprendido que hay gente maravillosa por ahí suelta a la que he tenido la inmensa suerte de conocer, de hablar, de trabajar... a la que hoy considero mis AMIGOS. Soy muy afortunada por haberos conocido a todos, a los locos de los animales con los que tanto me identifico y con los que disfruto enormemente de su compañía dentro y fuera del CIAAM. Soy afortunada por participar en rescates con vosotros, por compartir momentos realmente divertidos en el refu, por las charlas por teléfono o whatsapp, por veros fuera y disfrutar, por considerarme parte de vuestro círculo, y vosotros del mío. Gracias, de todo corazón, por haber aparecido.
Este año no hubiera sido tan especial sin el CIAAM, sin su gente, sin sus perros, sin sus casos difíciles y sus finales felices... pero sobre todo, ha sido genial porque gracias al CIAAM, he conocido a mi Melón... Él es la verdadera demostración de cariño, de comprensión, de paciencia, y de que el amor a primera vista existe. No sé qué habrá sido de su vida los doce años anteriores, ni cómo vivía en el CIAAM hasta que yo llegué; sé cómo era él en el centro cuando estábamos juntos, y sé que es un perro completamente diferente desde que llegó a mi casa. Es cierto el dicho de que podemos aprender mucho de nuestros mayores, porque aquí el abuelo me enseña cosas nuevas cada día... y me hace muy feliz.
Todo esto y más ha hecho que finalmente, después de muchos años, trabajo y desesperación, haya conseguido superar mis miedos, mis barreras, mis inseguridades y múltiples defectos, para convertirme en una persona completamente distinta a lo que he sido. Hay sucesos en la vida que nos marcan, piedras y obstáculos en el camino que hacen más difícil el andar, pues llenan nuestras piernas de magulladuras, y nuestra mente de desolación y miedo al fracaso... Ciertamente las heridas nos marcan, pero no nos definen. Por fin he cerrado capítulos que durante mucho, demasiado tiempo no me han dejado dormir. Me he enfrentado a los monstruos tanto me asustaban, le he plantado cara a los fantasmas que un día yo misma creé. Soy feliz con mi vida, cosa que nunca antes podría haber dicho con esta seguridad.
Espero expectante al 2014, con muchas ganas y sueños, y deseando que me traiga muchas sorpresas tan geniales como las que me ha traído el 2013. Seas quien seas, si estás leyendo esto, ojalá tu año sea tan bueno como lo ha sido el mío, ¡o mejor!
FELIZ AÑO NUEVO :)
martes, 31 de diciembre de 2013
viernes, 20 de diciembre de 2013
Crueldad animal I: fábricas de cachorros
Hoy, después de mucho tiempo leyendo sobre el tema y con las Navidades a la vuelta de la esquina, quiero hablar de algo que me frustra, indigna, apena y enfada: la cara oculta de las tiendas de animales... Las fábricas de cachorros.
¿Qué son las fábricas de cachorros?
Son lugares donde se tiene hacinados cientos de perros de diferentes razas cuya finalidad es la explotación de los mismos para la sobreproducción de camadas. Posteriormente, estas camadas son vendidas en tiendas de animales, esas jaulas de cristal que todos vemos cuando entramos en una de ellas. Esos cachorritos, tan "monos" y "adorables", proceden en un 95% de estas fábricas, donde sus padres nacieron allí y vivirán criando camadas hasta, literalmente, morir. En España, una inmensa mayoría de los animales vendidos en tiendas proceden de países de Europa del Este y Asia: son transportados en masa, en condiciones deplorables, faltos de higiene, alimentación, y con temperaturas extremas. Muchos de estos animales mueren en el trayecto, y los que sobreviven y son vendidos, suelen traer problemas congénitos, enfermedades o trastornos psicológicos que perdurarán si no reciben un tratamiento adecuado.
Si son tan crueles estas fábricas, ¿por qué no se prohiben?
Por el hecho de que mientras se sigan comprando cachorros, el beneficio para los dueños de estas fábricas seguirá siendo más importante que el bienestar de los animales que viven en esta penuria. La gente que compra un animal en una de estas tiendas piensa que está rescatando al cachorrito, que lo está liberando de esa jaula y con su familia olvidará su "traumática infancia", pero la cruda realidad es que lo único que hacen es dejar espacio en esa jaula para que entre otro cachorro: es un bucle basado en la demanda y la oferta. Mientras se sigan comprando animales en tiendas, seguirá habiendo fábricas de cachorros. Para más inri, de esos cachorros comprados, una parte serán abandonados por diversas excusas que estamos cansados de oir en los centros de acogida, refugios y perreras: "es que ha crecido mucho", "es malo/no sabe comportarse/rompe cosas", "ha mordido a alguien de mi familia", "nos vamos de vacaciones y no tenemos dónde dejarle", "me da alergia", "vamos a tener un bebé", "ya es muy viejo", "no tengo dinero para seguir manteniéndolo", y el peor, más insensible y doloroso de todos: "me he cansado de él".
¿Cómo se puede luchar contra estas fábricas?
Simple: si no hay demanda, no habrá más oferta. Si la gente adoptara animales en lugar de comprarlos, las fábricas de cachorros se arruinarían al no haber beneficios, no seguirían criando y, probablemente, se arruinaran. Un boicot en toda regla. Miles de perros y gatos son abandonados al año, y por desgracia, España tiene cifras de abandono que escandalizan a los extranjeros cuando se enteran. Las perreras y refugios están abarrotadas de estas mascotas de tiendas, regalos que ya no se quieren, camadas no deseadas, mascotas senior o perros problemáticos (si el problema es que tu perro se come tus zapatillas, tienes dos planes: el primero, no lo dejes a su alcance, ¡igual que los niños! El segundo: educarle desde el principio). De estas miles de mascotas abandonadas, sólo unas pocas son adoptadas. Las demás, o son sacrificadas en las perreras, o pasan el resto de su vida en centros de acogida, o mueren en la calle de hambre, en condiciones climatológicas extremas, o atropellados.
No obstante, hay otro tema que también me indigna, y como este es mi blog, también hablaré de él: el maltrato hacia otros animales que no son mascotas. A la gente se le encogen las tripas cuando le cuentas que estos perros viven enjaulados, a oscuras, muertos de hambre y frío durante toda su vida, probablemente incluso les enfade e indigne tanto como a quien se lo cuenta; pero luego esas tripas se llenan de chuletas de cerdo, filetes de ternera, muslos de pollo o cordero que, sabiéndolo o no, han sido criados bajo condiciones aún más crueles y sangrientas. Las ganaderías están llenas de animales que nacen para morir, animales que, a diferencia de las granjas de cachorros, ninguno tiene la posibilidad de salir vivo de allí.
No me extenderé mucho en este apartado, porque quiero dedicarle una entrada a este tema: el especismo. Amar a unos animales pero comernos a otros, vestir sus pieles y utilizar productos testados sobre animales.
Los animales, sean de la especie que sean, sienten y sufren por igual. Di NO AL ESPECISMO: hazte vegetariano/vegano.
¿Qué son las fábricas de cachorros?
Son lugares donde se tiene hacinados cientos de perros de diferentes razas cuya finalidad es la explotación de los mismos para la sobreproducción de camadas. Posteriormente, estas camadas son vendidas en tiendas de animales, esas jaulas de cristal que todos vemos cuando entramos en una de ellas. Esos cachorritos, tan "monos" y "adorables", proceden en un 95% de estas fábricas, donde sus padres nacieron allí y vivirán criando camadas hasta, literalmente, morir. En España, una inmensa mayoría de los animales vendidos en tiendas proceden de países de Europa del Este y Asia: son transportados en masa, en condiciones deplorables, faltos de higiene, alimentación, y con temperaturas extremas. Muchos de estos animales mueren en el trayecto, y los que sobreviven y son vendidos, suelen traer problemas congénitos, enfermedades o trastornos psicológicos que perdurarán si no reciben un tratamiento adecuado.
En un capítulo de la serie "El encantador de perros" muestran una parte de la crueldad de estas fábricas, gracias a una investigación llevada a cabo por Animal Planet
Si son tan crueles estas fábricas, ¿por qué no se prohiben?
Por el hecho de que mientras se sigan comprando cachorros, el beneficio para los dueños de estas fábricas seguirá siendo más importante que el bienestar de los animales que viven en esta penuria. La gente que compra un animal en una de estas tiendas piensa que está rescatando al cachorrito, que lo está liberando de esa jaula y con su familia olvidará su "traumática infancia", pero la cruda realidad es que lo único que hacen es dejar espacio en esa jaula para que entre otro cachorro: es un bucle basado en la demanda y la oferta. Mientras se sigan comprando animales en tiendas, seguirá habiendo fábricas de cachorros. Para más inri, de esos cachorros comprados, una parte serán abandonados por diversas excusas que estamos cansados de oir en los centros de acogida, refugios y perreras: "es que ha crecido mucho", "es malo/no sabe comportarse/rompe cosas", "ha mordido a alguien de mi familia", "nos vamos de vacaciones y no tenemos dónde dejarle", "me da alergia", "vamos a tener un bebé", "ya es muy viejo", "no tengo dinero para seguir manteniéndolo", y el peor, más insensible y doloroso de todos: "me he cansado de él".
En los centros de acogida hay cientos de perros maravillosos... Como nuestra preciosa Babucha, una mastina abandonada siendo una abueleta, espera una oportunidad en el CIAAM
¿Cómo se puede luchar contra estas fábricas?
Simple: si no hay demanda, no habrá más oferta. Si la gente adoptara animales en lugar de comprarlos, las fábricas de cachorros se arruinarían al no haber beneficios, no seguirían criando y, probablemente, se arruinaran. Un boicot en toda regla. Miles de perros y gatos son abandonados al año, y por desgracia, España tiene cifras de abandono que escandalizan a los extranjeros cuando se enteran. Las perreras y refugios están abarrotadas de estas mascotas de tiendas, regalos que ya no se quieren, camadas no deseadas, mascotas senior o perros problemáticos (si el problema es que tu perro se come tus zapatillas, tienes dos planes: el primero, no lo dejes a su alcance, ¡igual que los niños! El segundo: educarle desde el principio). De estas miles de mascotas abandonadas, sólo unas pocas son adoptadas. Las demás, o son sacrificadas en las perreras, o pasan el resto de su vida en centros de acogida, o mueren en la calle de hambre, en condiciones climatológicas extremas, o atropellados.
Un estudio de Affinity nos cuenta cómo es la relación actual entre humanos y mascotas...
No obstante, hay otro tema que también me indigna, y como este es mi blog, también hablaré de él: el maltrato hacia otros animales que no son mascotas. A la gente se le encogen las tripas cuando le cuentas que estos perros viven enjaulados, a oscuras, muertos de hambre y frío durante toda su vida, probablemente incluso les enfade e indigne tanto como a quien se lo cuenta; pero luego esas tripas se llenan de chuletas de cerdo, filetes de ternera, muslos de pollo o cordero que, sabiéndolo o no, han sido criados bajo condiciones aún más crueles y sangrientas. Las ganaderías están llenas de animales que nacen para morir, animales que, a diferencia de las granjas de cachorros, ninguno tiene la posibilidad de salir vivo de allí.
No me extenderé mucho en este apartado, porque quiero dedicarle una entrada a este tema: el especismo. Amar a unos animales pero comernos a otros, vestir sus pieles y utilizar productos testados sobre animales.
Los animales, sean de la especie que sean, sienten y sufren por igual. Di NO AL ESPECISMO: hazte vegetariano/vegano.
lunes, 2 de diciembre de 2013
X-Mas is coming
Se acercan las Navidades, y los centros de protección animal y refugios nos echamos a temblar. En esta época es cuando más cachorritos, tanto perros como gatos, son comprados y regalados con mucha ilusión, llenos de buenas intenciones y cariño. Pero unos meses después, cuando el animal crece y ya no es un adorable cachorrito, cuando requiere una atención de sus necesidades, cuando ha roto algo o simplemente cuando ya estorba, aparece en una carretera andando solo, en la jaula de una perrera o, si tiene suerte, en un centro de acogida.
Los animales NO son juguetes, son seres vivos que sienten y sufren como cualquiera de nosotros. En estas fechas más que nunca: por favor sé responsable, regala con cabeza.
Los animales NO son juguetes, son seres vivos que sienten y sufren como cualquiera de nosotros. En estas fechas más que nunca: por favor sé responsable, regala con cabeza.
martes, 19 de noviembre de 2013
Nam myoho renge kyo
¿Alguna vez os habéis preguntado qué es eso de los chakras de los que tanto se oye hablar últimamente? Según la religión hindú y otras culturas asiáticas, son centros donde se concentra una cantidad de energía tan grande que no puede medirse. En el cuerpo humano se ubican siete chakras (seis según el hinduismo), a cada uno se le asigna un color, un pétalo, un mantra, un dios y unos órganos del cuerpo sobre los que ejerce su energía.
Los seis chakras del hinduismo son:
Mula-adhará ('sostén de la raíz'), la zona entre el ano y los genitales.
Sua adhisthana ('su propio lugar de estar'), región umbilical.
Maní-pura ('joya-ciudad'), punta del estómago o epigastrio.
An-ajata (‘no-herido’ o ‘no-golpeado’), la raíz de la nariz.
Mula-adhará ('sostén de la raíz'), la zona entre el ano y los genitales.
Sua adhisthana ('su propio lugar de estar'), región umbilical.
Maní-pura ('joya-ciudad'), punta del estómago o epigastrio.
An-ajata (‘no-herido’ o ‘no-golpeado’), la raíz de la nariz.
Vi-shudha (‘muy puro’), el hueco entre los senos frontales (dentro de la nariz).
Agña-akhia (‘conocer por el entendimiento’), el bregma (unión de las suturas coronal y sagital, en el cráneo); en esos huecos se supone que existen varias facultades y divinidades.
En el marco de la teosofía (creencia esotérica occidental contemporánea) se considera que los chakras no son seis sino siete, siendo el séptimo el sajasra-ara (‘mil-rayos [de una rueda]’), con la forma de una flor de loto invertida, que se encuentra en la cabeza. Este, por ser el último, se considera a veces el más importante o a veces el menos importante.
Los que me conocéis ya lo sabéis, me encanta decir al menos cincuenta veces al día take it easy (algo así como "tranqui tronco"), transmitir paz y sosiego cuando las cosas no van bien, y más en tiempos de mucho estrés, angustia, miedos y etcéteras varios. Estamos todos un poco tensos últimamente, así que es mejor no ponerse más nerviosos, respirar hondo y empezar a hacer meditación budista tibetana.
Buscad un lugar tranquilo, silencioso, donde nadie pueda interrumpir o molestar. Tomad una postura cómoda: para mí la mejor es sentarse con las piernas cruzadas (sin que nuestro propio peso las haga entumecer), los brazos sobre las rodillas con las palmas extendidas y sin apoyar la espalda. Todo vuestro cuerpo debe estar a gusto, tranquilo y listo para empezar a meditar; que no haya un grupo de músculos en tensión, ni dé calambres, ni haya que aguantar una postura forzada. Cuerpo relajado, respiración profunda y mente en blanco.
A mí me gusta repetir mantras cortos, sencillos y que resuenen mucho (vocales cerradas, consonantes como la "m")... Me quedo meditando hasta que algo me interrumpe, hasta que suene la alarma (porque cuando le coges el truco dos horas parecen dos minutos) o hasta que mi mente decide que ya está en paz y lista para continuar con mis quehaceres.
Si os ralláis con el clásico "aum/om", probad con los mantras "Aum namaha shivay vyanah", "Om mani padme hum", o con mi favorito: "Nam myoho renge kyo", también llamado daimoku, que constituye el mantra base de la meditación budist.
Así que ya sabéis, relax, take it easy, y meditad con el mantra que buenamente os apetezca. A veces el rollito de la meditación y la cultura/religiones asiáticas vienen fetén para despejar la mente (qué zen estoy desde que empecé con el mindfulness oye...).
martes, 12 de noviembre de 2013
Alzheimer: la desgracia cerebral
Siempre he pensado que lo peor que le puede pasar a alguien es padecer una enfermedad mental. Peor que un cáncer, peor que una tetraplejía, peor que un infarto, peor que un tumor... siempre, siempre será peor una enfermedad mental que una enfermedad física. Sí, el dolor corporal es horrible en muchas de estas enfermedades, pero el hombre es capaz de soportar unidades de dolor que sobrepasan lo humano, a veces ocurren milagros con las enfermedades, a veces puede paliarse el dolor. En ocasiones las enfermedades físicas causan la muerte, pero aún así, sigo pensando que lo peor que puede ocurrirle a alguien, es sufrir de enfermedad mental. No importa cual, todas son horribles. Trastornos de personalidad, trastornos por ansiedad, traumas, trastornos psicóticos o del estado de ánimo... todos ellos provocan un sufrimiento terrible en quien lo padece, y generalmente también a las personas más cercanas al afectado como la familia y los amigos.
Hoy quiero escribir sobre la demencia senil o enfermedad/mal de Alzheimer, porque creo que es uno de los peores trastornos que puede haber. Irreversible, imparable y devastador.
Tal
y como describió hace poco más de un siglo Alois Alzheimer, es una enfermedad neurodegenerativa de curso progresivo que se caracteriza por
la presencia de alteraciones cognitivas, siendo la pérdida de memoria episódica
para hechos recientes el síntoma principal. Esto afecta de forma intensa a
la vida social y laboral del paciente, impidiéndole llevar a cabo sus actividades
habituales o que había realizado previamente con eficacia. El curso clínico
es variable con una duración entre 5 y 20 años.
En la actualidad, la Enfermedad de Alzheimer es la primera causa de demencia en el mundo. Acorde con las perspectivas demográficas actuales, se espera que la proporción de individuos ancianos mayores de 60 años aumente de forma exagerada en las últimas décadas. Citando algunas cifras, se estiman que existen 14 millones de personas en el mundo padeciendo algún tipo de demencia. En España se encuentran afectadas cerca de 800.000 personas, de los cuales una tercera parte de ellas podrían no estar diagnosticadas. Esta situación se convertirá en uno de los grandes retos a los que tendrá que enfrentarse la sociedad en las próximas décadas.
Algunos factores predisponentes al Alzheimer son factores genéticos, alteraciones en los neurotransmisores, factores infecciosos, causas tóxicas, factores estructurales, vasculares... Es una demencia de tipo primario degenerativa, de carácter progresivo y etiopatogenia múltiple. Se caracteriza por la muerte masiva y localizada de neuronas, comenzando a degenerar por la corteza entorrinal y continuando por el hipocampo y regiones corticales. Esta degeneración se debe a la acumulación de dos estructuras aberrantes en los cerebros de los pacientes: las placas seniles (PSs), cuyo principal componente proteínico es el péptido amiloide β; y los ovillos neurofibrilares (ONFs), cuyo principal componente proteínico es la proteína τ (tau). Estas estructuras pueden encontrarse también en cerebros de ancianos sanos, aunque en menor cantidad y localizados en otras zonas cerebrales, por lo que el número y densidad de dichas estructuras concuerda con el GDS (Global Deterioration Scale) en el que se encuentre el paciente.
La atrofia cerebral caracteriza esta horrible enfermedad
El Alzheimer es
una enfermedad de inicio insidioso que evoluciona lentamente durante las
primeras fases, pero se agrava desde la mitad de la enfermedad en adelante,
causando graves estragos a niveles fisiológicos, psicológicos y afectivos. En
el transcurso de la enfermedad pueden distinguirse siete fases diferentes:
1º. Primera fase: inexistente.
El paciente no muestra deterioro cognitivo. El cerebro no muestra anomalías
anatómicas en los TACs. Presencia de pequeños grupos de placas seniles y ovillos
neurofibrilares. Correspondiente a una Edad Mental (EM) de un adulto normal.
2º. Segunda fase: muy leve.
El paciente presenta un déficit cognitivo muy leve, presentado en pequeñas
pérdidas subjetivas de memoria como nombres, localización de objetos o citas.
Fase entorrinal donde el neocórtex encuentra su masa reducida. Correspondiente a una EM de un anciano normal.
3º. Tercera fase: ligero. El déficit cognitivo del paciente es leve aunque más evidente que en la fase anterior. El recuerdo de ciertos nombres y la ubicación de objetos siguen siendo difusos, el rendimiento laboral disminuye y puede existir cierta desorientación temporoespacial. El paciente, consciente de estos “fallos”, siente una leve ansiedad y emplea la negación como mecanismo de defensa. Comienza a verse afectado el sistema límbico, por lo que el sujeto puede experimentar ligeros cambios de personalidad y comportamiento.
4º. Cuarta fase: moderado. Comienzan a manifestarse déficits más serios, como el olvido de hechos recientes, memoria episódica remota (sucesos biográficos), dificultad para concentrarse, incapacidad de hacer planes, resolución de problemas, afectividad lábil o embotada… Sigue empleando el mecanismo de negación, aunque el reconocimiento de rostros, personas y lugares conocidos permanece intacto.
5º. Quinta fase: moderado-grave. Los lóbulos frontales, parietales y temporales comienzan a verse anatómicamente afectados de gravedad. Se encuentra desorientado temporoespacialmente con frecuencia, es incapaz de recordar algunos aspectos de su vida cotidiana y necesita asistencia para ciertas tareas. Es capaz de recordar el nombre de miembros familiares y personas relevantes en su vida. Correspondiente a una EM de un niño de 7 a 5 años.
6º. Sexta fase: grave. El paciente es incapaz de recordar sucesos recientes, vive desorientado temporoespacialmente, necesita ayuda en actividades diarias, puede presentar incontinencia urinaria y/o fecal, presenta trastornos del ritmo diurno y cambios severos en la personalidad y afectividad como obsesiones, delirios, ansiedad, abulia y agresividad. Es capaz de retener algunos datos del pasado, recuerda su nombre, distingue familiares de desconocidos, y la conciencia aún no se ve afectada.
7º. Séptima fase: muy grave.
Pérdida total de las capacidades verbales (área de Broca gravemente
deteriorada), pudiendo reducirse la comunicación a gruñidos, sonidos,
vocabulario limitad y apenas inteligible. Funciones motoras, fisiológicas y
neurológicas afectadas. Déficit cognitivo muy grave y pérdida de la conciencia.
El cerebro muestra en los TACs una gran dilatación de los ventrículos y un
ahondamiento de los giros y surcos, debido a que la degeneración neuronal es
más evidente en estas zonas. Lóbulos frontales reducidos y anómalos. Correspondiente a una EM de un bebé de 2 años a neonato.
Las alucinaciones, delirios y confusión hacen que muchos de los afectados de EA perciban el mundo como un lugar amenazante, donde creen que hasta sus propios familiares quieren dañarles
La Enfermedad de Alzheimer interfiere con la capacidad funcional en el trabajo o en las actividades usuales, y representan un declive con respecto a los niveles previos de funcionalidad y rendimiento. No se explica por la presencia de un delirium ni de un trastorno psiquiátrico mayor. El deterioro cognitivo es detectado y diagnosticado a través de la combinación de la realización de una historia clínica con datos del paciente y de un informador reconocido, y una evaluación cognitiva objetiva, ya sea un examen del estado mental "de cabecera" o un testeado neuropsicológico. Debería llevarse a cabo un testeado neuropsicológico cuando la historia clínica rutinaria y el examen de cabecera del estado mental no puedan aportar un diagnóstico fiable.
El deterioro cognitivo-conductual incluye un mínimo de dos de los siguientes dominios:
–Deterioro de la capacidad para adquirir y recordar información nueva; preguntas o conversaciones repetitivas, colocación errónea de pertenencias personales, olvido de sucesos o citas, perderse en una ruta familiar.
–Deterioro del razonamiento y del manejo de tareas complejas, juicio empobrecido; mal entendimiento de riesgos de seguridad, incapacidad para el manejo de finanzas, capacidad empobrecida para la toma de decisiones, incapacidad para planear actividades complejas o secuenciales.
–Deterioro de las capacidades visoespaciales; incapacidad para reconocer rostros u objetos comunes, o para encontrar objetos que están a la vista pese a una buena agudeza visual, incapacidad para operar con herramientas simples, o para orientar la ropa al cuerpo.
–Deterioro de las funciones del lenguaje (hablar, leer, escribir); dificultad para encontrar las palabras adecuadas mientras se habla, vacilaciones; errores en el habla, en el deletreado y en la escritura.
–Cambios en la personalidad, la conducta o el comportamiento; fluctuaciones insólitas del humor tales como agitación, deterioro de la motivación e iniciativa, apatía, pérdida de la iniciativa, retraimiento social, interés reducido en actividades anteriores, pérdida de empatía, conductas compulsivas u obsesivas, comportamientos socialmente inaceptables.
Confusión, miedo, depresión, ansiedad, desorientación... son algunas consecuencias de la EA
Y ahora, un ejercicio de empatía: imagina que un día te levantas, te miras en el espejo y no recuerdas tener todas esas manchas, arrugas y canas, porque tú eres joven. ¿Qué le ocurre a tu cuerpo? Paseas por tu casa, pero no sabes muy bien dónde está cada cosa, aunque sabes que eres tú quien ordena y guarda todo en su sitio. Sales a la calle, y no reconoces a esa señora de la frutería que te ha saludado, o a ese quiosquero desconocido que te ha preguntado por tu familia. Qué raro es todo. Has tenido que dar varias vueltas por el barrio hasta reconocer el camino a tu casa, ese portal te resulta familiar y la llave encaja. "¿Dónde está mi marido?", te preguntas. Haces comida para cinco ("será la costumbre"), y no sabes por qué los filetes saben dulces cuando les has echado sal, ni por qué estás buscando en la nevera el mando de la televisión. "Qué despistes más tontos tengo a veces", te dices. Después te recuestas en el sofá, estás muy cansada, últimamente tienes muchísimo sueño, notas como que te cuesta estar despierta porque necesitas dormir.
Al rato, oyes unas llaves en la puerta principal de tu casa: alguien ha entrado sin tu permiso, y no esperabas ninguna visita. Han llegado un montón de personas, adultos y niños. Todos te saludan, te dan besos, te hablan como si te conocieran, y el caso es que te suenan sus caras, pero no aciertas a recordar quiénes son. Preguntas si tu marido volverá pronto, y uno de ellos se acerca a ti y te dice que murió hace dos años de un cáncer. No recuerdas que él muriera, la última vez que le viste estabais cenando en una terraza de la playa; lloras desconsoladamente, no entiendes qué está ocurriendo, quién es toda esta gente, y por qué no está tu marido, si "ayer" estaba bien. Además, esta gente no te deja hacer nada por ti misma, te dicen que estés sentada que ellos se encargan de la colada, de la limpieza, de hacer la compra... "sólo les falta darme de comer". Entiendes algunas palabras sueltas (horarios, sola, residencia, enferma...) que no terminas de enlazar, pero hay algo que por dentro te pone triste.
Los días son eternos, te sientes un objeto al que visten, duchan, medican y alimentan. El sentimiento de soledad es el que te acompaña, y cada vez que alguien viene a visitarte te asustas o entristeces, porque ya no sabes ni contestar a sus preguntas. Les escuchas hablar, pero no les entiendes. Tu cuerpo cada día se te hace más pesado, te resulta imposible subir tres escalones o aguantar el equilibrio de pie. El sueño te abraza cada día, duermes más tiempo y más profundamente. Hasta que, finalmente, inerte y silenciosa en una cama, llegó el descanso que tu cuerpo necesitaba después de años de sufrimiento.
Bienvenido a una experiencia Alzheimer.
A mi abuela, por ser una fuerte guerrera que pelea cada día contra esta puta enfermedad. Aunque no se acuerde de mí, ella sabe que yo la quiero con toda mi alma.
A mi abuela, por ser una fuerte guerrera que pelea cada día contra esta puta enfermedad. Aunque no se acuerde de mí, ella sabe que yo la quiero con toda mi alma.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Amos peligrosos, perros peligrosos
Los perros pertenecientes a razas PPP (Perro Potencialmente Peligroso) no significa que estén "destinados a ser malos", nada más lejos de la realidad. Se categoriza de PPP a aquellas razas que, si cayeran en malas manos, podrían utilizarse como arma blanca. Un perro siempre, sea de la raza que sea, se convertirá en lo que su amo haga con él. Los perros de presa, de caza y semejantes suelen ser muy buenos compañeros, sociables, cariñosos, obedientes, respetuosos y protectores de su familia. Actualmente en España se considera Perro Potencialmente Peligroso aquel que posea todas o la mayoría de estas características:
- Musculosos, aspecto robusto, atléticos, ágiles, vigorosos y resistentes.
- Carácter marcado y gran valor.
- Pelo corto.
- Perímetro torácico entre 60-80cm, altura a la cruz de 50-70cm, peso superior a 20kg.
- Cabeza voluminosa, cráneo ancho, belfos musculosos y abombados.
- Mandíbulas grandes y fuertes, boca ancha y profunda.
- Cuello corto, musculoso, ancho.
- Pecho macizo, grande, costillas arqueadas, lomo musculado y corto.
- Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas. Extremidades posteriores musculosas, patas relativamente largas formando un ángulo moderado.
Muchísimos perros podrían meterse en este "saco" de peligrosidad si atendiéramos a las características: los bulldogs inglés y francés son pequeños pero muy musculosos, el carlino tiene el cuello corto, los mastines tienen un cabezón enorme, los pastores belgas son robustos, atléticos, ágiles, resistentes... el dogo alemán sobrepasa las características de perímetro, altura y peso, la mitad de los perros son de pelo corto, y cualquier perro que haya sido cuidado y querido protegería con valor a su amo. Casi cualquier perro podría ser un perro peligroso, desde el chihuahua más pequeño hasta el terranova más grande, pero al igual que los niños, de su educación dependerá su carácter y sus costumbres. A continuación describo algunas de las razas consideradas PPP o que podrían serlo:
Durante el siglo XIX, en Inglaterra y Escocia se hicieron múltiples cruces de bulldogs y otros perros de presa buscando el perro ideal, que pudiera hacer las veces de niñera, y a la vez protegiera el territorio del amo. En ese momento, nacieron razas como el pitbull o el staffordshire bull terrier.
El rottweiler se utilizaba desde tiempos romanos para pastorear el ganado, proteger aldeas y, más tarde en Alemania, empezaron a emplearse para proteger a sus amos y fincas. Incluso llegaron a utilizarse como "perros de tracción". A finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la raza estuvo a punto de extinguirse, se encontró que los rottweilers también podían cumplir con el servicio de perros policía debido a su robustez, fidelidad y obediencia. Durante la I y II Guerras Mundiales los rottweilers fueron empleados en servicios de mensajería, ambulancias y guardias.
El dobermann es una modificación genética fruto de cruces entre las razas rottweiler, beauceron, galgo y pinscher. Inicialmente esta raza la creó un cobrador de impuestos para asegurarse de que estaría protegido acompañado de su perro, pero con el tiempo se ha hecho un compañero de hogar ideal para dueños con buen temperamento y tranquilos. Es falsa la creencia de que los dobermann son emocionalmente inestables, así como el mito de que "se vuelven locos" porque les crezca más la masa cerebral que el cráneo debido a las modificaciones genéticas; contrario a todo esto, el dobermann es un perro altamente inteligente, capaz de aprender más de 30 órdenes, muy sensible, buscando siempre la estabilidad y tranquilidad. Es altamente protector de su amo y quienes considera su manada (animal o humana), siendo de carácter valiente, enérgico, decidido y orgulloso.
Los bull terriers también están en la lista de los PPP. Son perros con una gran potencia física, muy activos, enérgicos, curiosos y protectores. La raza surgió en Irlanda a mediados del siglo XIX, cruce de las razas bulldog inglés, english white terrier, dálmata y posiblemente el galgo inglés. Inicialmente los bull terriers sólo eran de color blanco, y no fue hasta el siglo XX que surgieron las demás variedades de color. El propósito inicial de los bull terrier era ser un perro doméstico de compañía, pero con el paso del tiempo y el auge de las peleas de perros, comenzaron a utilizarse para este fin debido a su fuerza muscular, su torso cuadrado y sus fuertes mandíbulas. Los bull terrier se consideran agresivos y peligrosos debido a este oscuro pasado, pero si desde cachorros son socializados, bien cuidados y tratados con cariño y respeto son compañeros muy amigables, dependientes de sus amos y mimosos. Debido a la enorme cantidad de energía que tiene esta raza, es una idea estupenda pasar tiempo juntos saliendo a hacer ejercicio, jugar, correr... Requieren mucha compañía debido a esta necesidad del amo, por lo que si con frecuencia son dejados solos durante mucho tiempo pueden padecer depresión o estrés, manifestándose rompiendo objetos (inmobiliario, alfombras, juguetes...), o incluso autoagrediéndose.
Por increíble que parezca, el akita inu (perro de Akita) también es considerado un perro potencialmente peligroso. Aunque es semejante a los perros de tipo nórdico como el husky, el malamute, el perro de Groenlandia o el samoyedo (ninguno de ellos considerados PPP), el akita es originario de Japón. Se cree que en sus inicios se empleaba en la caza mayor y como perro de defensa y ataque. De carácter tranquilo y equilibrado, es apegado a su familia y a su amo, por lo que si encuentra que éste está siendo amenazado no dudará un segundo en defenderle. Son silenciosos, poco ladradores, fáciles de entrenar, cariñosos con los conocidos y desconfiados con extraños. Es un perro dotado de toneladas de paciencia, por lo que es ideal para acompañar a los niños en sus juegos, pudiendo convertirse en inseparables amigos. Son sumamente inteligentes, y su sentido de la lealtad y fidelidad es tan fuerte que pueden dar su vida por sus familiares si se encontraran en peligro.
El dogo argentino surgió a principios del siglo XX en Argentina como el propio nombre indica. Cruce de diferentes razas de presa y caza (bull terrier, bulldog inglés, perro de pelea cordobés, alano español, mastín español, pointer...), su creador pretendía encontrar al mejor perro de presa, con mayor potencia y fuerza, con habilidades y olfato para cazar. Comenzó empleándose esta raza para la caza mayor, a partir de la cual desarrollaron la capacidad de trabajar en equipo, el coraje y valentía, el sentimiento de manada, el sentido de la protección... Actualmente esta raza, considerada "de trabajo", se entrena también para búsqueda y rescate, servicio policial o servicio y trabajo militar. Son de carácter cariñoso y fiel, grandes protectores de su familia, especialmente de los niños. Conviven bien con otros perros y mascotas si son adecuadamente socializados, pueden llegar a defender a las mascotas como parte de la familia si éstas están en riesgo.
Finalmente, el fila brasileño es otro moloso considerado potencialmente peligroso. Caracterizado por sus enormes dimensiones y el grosor y tamaño de su piel, los filas son sumamente dependientes de su amo, grandes guardianes y protectores. Surgieron del cruce entre el antiguo bulldog, el mastín y el bloodhound, se los cuales heredó un fuerte temperamento, la fuerza muscular y una capacitad olfativa ideal para seguir rastros. Su enorme tamaño y masa muscular hace del fila brasileño un perro potente, generalmente son de carácter pacífico, cariñoso, amigable y protector.
Estas son las principales razas consideradas PPP en España, aunque también pueden englobarse el presa canario, el boxer, el bullmastiff, el mastín napolitano, el tosa inu o el american staffordshire terrier. Como veis, todos son de carácter cariñoso, protector y fiel, pero podrían ser un peligro si cayeran en manos cuyas intenciones no fueran buenas. No sigamos tachando a los perros de peligrosos por su raza: los que pueden ser peligrosos son sus dueños, no ellos.
La lucha por la eliminación de estas etiquetas y prejuicios depende de nosotros, de lo que queramos transmitir a los demás, de la educación que le demos a nuestros perros, y de la normalización de estas razas en sociedad.
Con las personas y los animales, ¡no juzgues sin conocer!
A mi amiga Nerea, que con el sudor de su frente y su sacrificio ayudando a los perros PPP hace una enorme labor en el refugio rehabilitando perros miedosos y agresivos. GRACIAS por dedicarte a ellos en cuerpo y alma, sin ti algunos de ellos no tendrían ninguna oportunidad.
- Musculosos, aspecto robusto, atléticos, ágiles, vigorosos y resistentes.
- Carácter marcado y gran valor.
- Pelo corto.
- Perímetro torácico entre 60-80cm, altura a la cruz de 50-70cm, peso superior a 20kg.
- Cabeza voluminosa, cráneo ancho, belfos musculosos y abombados.
- Mandíbulas grandes y fuertes, boca ancha y profunda.
- Cuello corto, musculoso, ancho.
- Pecho macizo, grande, costillas arqueadas, lomo musculado y corto.
- Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas. Extremidades posteriores musculosas, patas relativamente largas formando un ángulo moderado.
Muchísimos perros podrían meterse en este "saco" de peligrosidad si atendiéramos a las características: los bulldogs inglés y francés son pequeños pero muy musculosos, el carlino tiene el cuello corto, los mastines tienen un cabezón enorme, los pastores belgas son robustos, atléticos, ágiles, resistentes... el dogo alemán sobrepasa las características de perímetro, altura y peso, la mitad de los perros son de pelo corto, y cualquier perro que haya sido cuidado y querido protegería con valor a su amo. Casi cualquier perro podría ser un perro peligroso, desde el chihuahua más pequeño hasta el terranova más grande, pero al igual que los niños, de su educación dependerá su carácter y sus costumbres. A continuación describo algunas de las razas consideradas PPP o que podrían serlo:
Durante el siglo XIX, en Inglaterra y Escocia se hicieron múltiples cruces de bulldogs y otros perros de presa buscando el perro ideal, que pudiera hacer las veces de niñera, y a la vez protegiera el territorio del amo. En ese momento, nacieron razas como el pitbull o el staffordshire bull terrier.
El origen del pitbull: cuidar de los más pequeños
El rottweiler se utilizaba desde tiempos romanos para pastorear el ganado, proteger aldeas y, más tarde en Alemania, empezaron a emplearse para proteger a sus amos y fincas. Incluso llegaron a utilizarse como "perros de tracción". A finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la raza estuvo a punto de extinguirse, se encontró que los rottweilers también podían cumplir con el servicio de perros policía debido a su robustez, fidelidad y obediencia. Durante la I y II Guerras Mundiales los rottweilers fueron empleados en servicios de mensajería, ambulancias y guardias.
Robusto y sereno, el rottweiler es un compañero de vida genial
El dobermann es una modificación genética fruto de cruces entre las razas rottweiler, beauceron, galgo y pinscher. Inicialmente esta raza la creó un cobrador de impuestos para asegurarse de que estaría protegido acompañado de su perro, pero con el tiempo se ha hecho un compañero de hogar ideal para dueños con buen temperamento y tranquilos. Es falsa la creencia de que los dobermann son emocionalmente inestables, así como el mito de que "se vuelven locos" porque les crezca más la masa cerebral que el cráneo debido a las modificaciones genéticas; contrario a todo esto, el dobermann es un perro altamente inteligente, capaz de aprender más de 30 órdenes, muy sensible, buscando siempre la estabilidad y tranquilidad. Es altamente protector de su amo y quienes considera su manada (animal o humana), siendo de carácter valiente, enérgico, decidido y orgulloso.
Lejos de los mitos, los dobermanns son muy sensibles y con una alta inteligencia emocional
Los bull terriers también están en la lista de los PPP. Son perros con una gran potencia física, muy activos, enérgicos, curiosos y protectores. La raza surgió en Irlanda a mediados del siglo XIX, cruce de las razas bulldog inglés, english white terrier, dálmata y posiblemente el galgo inglés. Inicialmente los bull terriers sólo eran de color blanco, y no fue hasta el siglo XX que surgieron las demás variedades de color. El propósito inicial de los bull terrier era ser un perro doméstico de compañía, pero con el paso del tiempo y el auge de las peleas de perros, comenzaron a utilizarse para este fin debido a su fuerza muscular, su torso cuadrado y sus fuertes mandíbulas. Los bull terrier se consideran agresivos y peligrosos debido a este oscuro pasado, pero si desde cachorros son socializados, bien cuidados y tratados con cariño y respeto son compañeros muy amigables, dependientes de sus amos y mimosos. Debido a la enorme cantidad de energía que tiene esta raza, es una idea estupenda pasar tiempo juntos saliendo a hacer ejercicio, jugar, correr... Requieren mucha compañía debido a esta necesidad del amo, por lo que si con frecuencia son dejados solos durante mucho tiempo pueden padecer depresión o estrés, manifestándose rompiendo objetos (inmobiliario, alfombras, juguetes...), o incluso autoagrediéndose.
El bull terrier tiene un perfil característico, debido a su cabeza ovalada y ojos triangulares
Por increíble que parezca, el akita inu (perro de Akita) también es considerado un perro potencialmente peligroso. Aunque es semejante a los perros de tipo nórdico como el husky, el malamute, el perro de Groenlandia o el samoyedo (ninguno de ellos considerados PPP), el akita es originario de Japón. Se cree que en sus inicios se empleaba en la caza mayor y como perro de defensa y ataque. De carácter tranquilo y equilibrado, es apegado a su familia y a su amo, por lo que si encuentra que éste está siendo amenazado no dudará un segundo en defenderle. Son silenciosos, poco ladradores, fáciles de entrenar, cariñosos con los conocidos y desconfiados con extraños. Es un perro dotado de toneladas de paciencia, por lo que es ideal para acompañar a los niños en sus juegos, pudiendo convertirse en inseparables amigos. Son sumamente inteligentes, y su sentido de la lealtad y fidelidad es tan fuerte que pueden dar su vida por sus familiares si se encontraran en peligro.
La historia de Hachiko es una de las más gráficas y entrañables sobre la fidelidad de estos perros
El dogo argentino surgió a principios del siglo XX en Argentina como el propio nombre indica. Cruce de diferentes razas de presa y caza (bull terrier, bulldog inglés, perro de pelea cordobés, alano español, mastín español, pointer...), su creador pretendía encontrar al mejor perro de presa, con mayor potencia y fuerza, con habilidades y olfato para cazar. Comenzó empleándose esta raza para la caza mayor, a partir de la cual desarrollaron la capacidad de trabajar en equipo, el coraje y valentía, el sentimiento de manada, el sentido de la protección... Actualmente esta raza, considerada "de trabajo", se entrena también para búsqueda y rescate, servicio policial o servicio y trabajo militar. Son de carácter cariñoso y fiel, grandes protectores de su familia, especialmente de los niños. Conviven bien con otros perros y mascotas si son adecuadamente socializados, pueden llegar a defender a las mascotas como parte de la familia si éstas están en riesgo.
A pesar de su aspecto bravo, son perros muy afectuosos con su familia
Finalmente, el fila brasileño es otro moloso considerado potencialmente peligroso. Caracterizado por sus enormes dimensiones y el grosor y tamaño de su piel, los filas son sumamente dependientes de su amo, grandes guardianes y protectores. Surgieron del cruce entre el antiguo bulldog, el mastín y el bloodhound, se los cuales heredó un fuerte temperamento, la fuerza muscular y una capacitad olfativa ideal para seguir rastros. Su enorme tamaño y masa muscular hace del fila brasileño un perro potente, generalmente son de carácter pacífico, cariñoso, amigable y protector.
Con su tamaño y su carácter, los filas brasileños son... ¡ABRAZABLES!
Estas son las principales razas consideradas PPP en España, aunque también pueden englobarse el presa canario, el boxer, el bullmastiff, el mastín napolitano, el tosa inu o el american staffordshire terrier. Como veis, todos son de carácter cariñoso, protector y fiel, pero podrían ser un peligro si cayeran en manos cuyas intenciones no fueran buenas. No sigamos tachando a los perros de peligrosos por su raza: los que pueden ser peligrosos son sus dueños, no ellos.
La lucha por la eliminación de estas etiquetas y prejuicios depende de nosotros, de lo que queramos transmitir a los demás, de la educación que le demos a nuestros perros, y de la normalización de estas razas en sociedad.
Con las personas y los animales, ¡no juzgues sin conocer!
A mi amiga Nerea, que con el sudor de su frente y su sacrificio ayudando a los perros PPP hace una enorme labor en el refugio rehabilitando perros miedosos y agresivos. GRACIAS por dedicarte a ellos en cuerpo y alma, sin ti algunos de ellos no tendrían ninguna oportunidad.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Por ellos
No me he parado a presentar aquí a mi manada, y me parece muy feo por mi parte porque sin ellos yo no sería la persona en la que me he convertido, no habría motivos para luchar, para defender y cuidar a otros que, por desgracia, no tienen tanta suerte. Ellos lo son todo, porque sin mi manada, esto no tendría sentido.
Esta es mi preciosa Huma, con ella empezó mi verdadera historia con las mascotas, y ella fundó la manada. El día que la conocí, hace ocho años y medio, no era consciente de la aventura que iba a comenzar.
Aproveché que mis padres se fueron de viaje y nos dejaron a mi hermana y a mí en casa de mi tía, que adora los animales y a los gatos por encima de todo. Ella sabía las ganas que yo tenía de tener una mascota y casualmente, al acompañarla en un paseo, vimos un cartel de "se venden gatitos cruce de angora y persa". Y ahí, algo me llamó. No sé qué fue, pero me llamó. No hizo falta mucho esfuerzo para convencerla e ir a verlos, y cuando llegamos a casa del dueño allí estaban ellos: seis preciosos gatitos de apenas un mes, aún cieguitos y torpes caminando. Había un gatito rubio, otro atigrado, dos careys, uno marrón... y mi pequeña Huma. No tenía ojos para los demás, porque Huma fue mi flechazo, vino directa a mí. Yo iba con intención de llamarla Kaly, pero cuando la vi con tantos tonos de gris y blanco, tan suave, tan parecida a una pelusa, y grácil como el humo, me di cuenta de que ya venía con el nombre puesto. En ese momento comenzó mi batalla para convencer a mis padres, y gracias a la ayuda de mi tía Huma llegó a mi casa un caluroso 25 de agosto.
En estos ocho años, ella me ha enseñado muchas cosas. Me enseñó la paciencia que hay que tener para enseñar a un animal, para que se acostumbre a ti, para no agobiarle con mimos. Me enseñó la alegría que es estar en la cama a punto de dormirte, y sonreír porque ella ha llegado para acariciarte, acurrucarse en tu barriga y ronronear hasta quedarse dormida. Me enseñó también lo que es sufrir por un ser no humano: cuando tenía seis meses se cayó por la ventana del ático un 23 de diciembre, y pensé que no saldría de esa, porque era una cachorra y estaba muy alto; eso también me dio a conocer el sentimiento de culpabilidad. Me enseñó lo que es ser responsable de otro ser que no fuera yo misma, porque de mí dependía su comida, sus nudos en el pelo, su salud llevándola al veterinario, y mil cosas más. Me enseñó que los animales también tienen una personalidad y carácter únicos: yo debía saber cuándo ella quería mimos y cuándo quería que la dejara tranquila. También me enseñó que el tiempo cambia a la gente, y ella con el tiempo pasó de ser completamente independiente, a ser prácticamente mi sombra, pidiendo siempre caricias y atención.
Cuatro años después, en verano de 2009, llegó lo que estuve esperando impaciente durante dieciocho años: mi perro, mi cachorro Bronx. Sólo él sabe todo lo que yo sufrí por él, todo lo que lloré, todo lo que aguanté. Sólo él conoce mis noches sin dormir, mis eternos soliloquios con él, mi amor verdadero hacia un animal. Sólo él sabe que le echo de menos cada día desde que no está. Bronx se marchó en marzo de 2010, dejando un vacío inmenso en mí, un sentimiento de soledad que no me dejaba respirar, y una tristeza de la que me costó sangre y lágrimas salir. Apenas estuvimos juntos ocho meses, pero esos ocho meses fue la lección más importante de mi vida, que no podría haber aprendido de otra manera. Él me enseñó lo que es la fuerza de voluntad, el sacrificio personal, el entregarse en cuerpo y alma a una causa; él, por increíble que ahora suene, me enseñó lo que es la felicidad plena, y a la vez, el dolor más insoportable. Me enseñó muchas cosas, que algún día publicaré en una entrada sólo para él, pero sobre todo, me enseñó que ninguna causa es perdida, ninguna lágrima es en vano, y hay que ser fuerte ante la adversidad. Me enseñó también hasta dónde hay que saber luchar, porque cuando la Madre Naturaleza decide cuál será el camino de cada uno, de nada sirve pelear, negarlo. Me enseñó a decir adiós a lo que más he querido en mi vida.
Gracias a Bronx aprendí que debo vivir cada día en paz, disfrutar de mi manada, porque algún día ellos también se marcharán. Luché por su vida, y aunque perdí la batalla, entendí que la vida de Bronx llegó a mi camino para enseñarme que hay que ser humilde, ayudar a quien más lo necesita, y sobre todo, hay que saber amar. Fue una visita fugaz, el capítulo de oro más agridulce de mi libro, pero el que más amor me dio. Y por eso le recuerdo cada día, porque si hoy soy así, es gracias a él. A mi eterno cachorro.
Esta es mi preciosa Huma, con ella empezó mi verdadera historia con las mascotas, y ella fundó la manada. El día que la conocí, hace ocho años y medio, no era consciente de la aventura que iba a comenzar.
Aproveché que mis padres se fueron de viaje y nos dejaron a mi hermana y a mí en casa de mi tía, que adora los animales y a los gatos por encima de todo. Ella sabía las ganas que yo tenía de tener una mascota y casualmente, al acompañarla en un paseo, vimos un cartel de "se venden gatitos cruce de angora y persa". Y ahí, algo me llamó. No sé qué fue, pero me llamó. No hizo falta mucho esfuerzo para convencerla e ir a verlos, y cuando llegamos a casa del dueño allí estaban ellos: seis preciosos gatitos de apenas un mes, aún cieguitos y torpes caminando. Había un gatito rubio, otro atigrado, dos careys, uno marrón... y mi pequeña Huma. No tenía ojos para los demás, porque Huma fue mi flechazo, vino directa a mí. Yo iba con intención de llamarla Kaly, pero cuando la vi con tantos tonos de gris y blanco, tan suave, tan parecida a una pelusa, y grácil como el humo, me di cuenta de que ya venía con el nombre puesto. En ese momento comenzó mi batalla para convencer a mis padres, y gracias a la ayuda de mi tía Huma llegó a mi casa un caluroso 25 de agosto.
En estos ocho años, ella me ha enseñado muchas cosas. Me enseñó la paciencia que hay que tener para enseñar a un animal, para que se acostumbre a ti, para no agobiarle con mimos. Me enseñó la alegría que es estar en la cama a punto de dormirte, y sonreír porque ella ha llegado para acariciarte, acurrucarse en tu barriga y ronronear hasta quedarse dormida. Me enseñó también lo que es sufrir por un ser no humano: cuando tenía seis meses se cayó por la ventana del ático un 23 de diciembre, y pensé que no saldría de esa, porque era una cachorra y estaba muy alto; eso también me dio a conocer el sentimiento de culpabilidad. Me enseñó lo que es ser responsable de otro ser que no fuera yo misma, porque de mí dependía su comida, sus nudos en el pelo, su salud llevándola al veterinario, y mil cosas más. Me enseñó que los animales también tienen una personalidad y carácter únicos: yo debía saber cuándo ella quería mimos y cuándo quería que la dejara tranquila. También me enseñó que el tiempo cambia a la gente, y ella con el tiempo pasó de ser completamente independiente, a ser prácticamente mi sombra, pidiendo siempre caricias y atención.
Cuatro años después, en verano de 2009, llegó lo que estuve esperando impaciente durante dieciocho años: mi perro, mi cachorro Bronx. Sólo él sabe todo lo que yo sufrí por él, todo lo que lloré, todo lo que aguanté. Sólo él conoce mis noches sin dormir, mis eternos soliloquios con él, mi amor verdadero hacia un animal. Sólo él sabe que le echo de menos cada día desde que no está. Bronx se marchó en marzo de 2010, dejando un vacío inmenso en mí, un sentimiento de soledad que no me dejaba respirar, y una tristeza de la que me costó sangre y lágrimas salir. Apenas estuvimos juntos ocho meses, pero esos ocho meses fue la lección más importante de mi vida, que no podría haber aprendido de otra manera. Él me enseñó lo que es la fuerza de voluntad, el sacrificio personal, el entregarse en cuerpo y alma a una causa; él, por increíble que ahora suene, me enseñó lo que es la felicidad plena, y a la vez, el dolor más insoportable. Me enseñó muchas cosas, que algún día publicaré en una entrada sólo para él, pero sobre todo, me enseñó que ninguna causa es perdida, ninguna lágrima es en vano, y hay que ser fuerte ante la adversidad. Me enseñó también hasta dónde hay que saber luchar, porque cuando la Madre Naturaleza decide cuál será el camino de cada uno, de nada sirve pelear, negarlo. Me enseñó a decir adiós a lo que más he querido en mi vida.
Gracias a Bronx aprendí que debo vivir cada día en paz, disfrutar de mi manada, porque algún día ellos también se marcharán. Luché por su vida, y aunque perdí la batalla, entendí que la vida de Bronx llegó a mi camino para enseñarme que hay que ser humilde, ayudar a quien más lo necesita, y sobre todo, hay que saber amar. Fue una visita fugaz, el capítulo de oro más agridulce de mi libro, pero el que más amor me dio. Y por eso le recuerdo cada día, porque si hoy soy así, es gracias a él. A mi eterno cachorro.
Y meses después de la muerte de Bronx, en verano de 2010, llegó Tyson. Nada hubiera arreglado mi corazón si no hubiera sido él. Estoy segura de que el destino, la Madre Naturaleza, o el karma, me enviaron a Tyson. No es casualidad que él naciera unos días antes del que sería el primer cumpleaños de Bronx, ni es casualidad que él sea como es él, ni es casualidad que llegara en el momento que más le necesitaba. Yo creo que Bronx, esté donde esté, me mandó a Tyson para ayudarme a cerrar su capítulo, y abrir uno nuevo. Recuerdo que cuando Tyson llegó yo me enfadaba mucho con él, me frustraba, me ponía triste, y no quería ni verle en ocasiones; porque yo seguía echando de menos a Bronx, y le buscaba en los ojos de Tyson, en cada juego, en cada movimiento. Pero no era Bronx, eran perros completamente opuestos. Bronx era tranquilo, paciente, sosegado, transmitía mucha paz y armonía; Tyson era un terremoto, pura energía y vitalidad, era un juego constante... Hasta que un tiempo después llegó una señal, una mirada, que me hizo comprender que nunca podría sustituir a Bronx, que debía cerrar esa herida para darle a Tyson todo el amor que un día le dí a Bronx. Y así, despacito pero con cariño, esa tristeza desapareció gracias a Tyson.
Hoy Tyson es mi motivo para levantarme cada día, mi consuelo cuando estoy triste, mi compañero de juegos, paseos y risas. Es la mejor de mis medicinas, y al que también tengo mucho que agradecer. Lo más bonito del mundo, mi bebé de noventa kilos.
Después de incorporarse Tyson a mi manada, tenía claro que no podrían entrar más animales en casa, ya era un mérito apreciable conseguir que me dejaran tener una gata y un perrazo. Pero el 1 de diciembre también de 2010, llegó una sorpresa inesperada.
Casualidades de la vida, nunca abro eventos de Tuenti o Facebook, ni si quiera me molesto en ver de qué van. Pero el 30 de noviembre llegó una invitación que, no sé por qué, leí. Una gatita de apenas dos meses había aparecido bajo la lluvia en la carretera de Montecarmelo, sola, empapada, y probablemente enferma. Una pareja la tenía en acogida pero no podían quedársela y necesitaban urgentemente que alguien se la llevara porque no podía seguir en casa. No había una foto adjunta al evento, ni una descripción de la gatita, pero esa breve historia me partió el alma. Estuve toda la noche sin dormir, dando vueltas a la cabeza, pensando que no es justo que un gatito tan pequeño ya conociera tanta maldad. Así que sin pensarlo más, al día siguiente por la tarde, cogí a mi mejor amiga, a mi hermana, y montamos en mi coche (yo llevaba una semana de carnet y era la primera vez que lo cogía sola y sin su permiso, así que para mí fue una aventura). Llegamos a la casa donde estaba la gatita, y ahí estaba: hecha una bolita, despeinada, plagada de bichos, con la barriga hinchada de la cantidad de gusanos que debía de tener, temblorosa y sin parar de maullar. Como no teníamos transportín, la metimos en el gorro que llevaba mi hermana, y de cabeza al veterinario. Allí me confirmaron que tenía parásitos, que no tendría más de un mes y medio y que cabía la posibilidad de que muriera. Eso, y la bronca descomunal que habría en mi casa, así que me las ingenié.
Quedaban doce días para el cumpleaños de mi padre. Él siempre se quejaba de que le regalábamos lo mismo, que no teníamos ideas originales, ni detalles sorprendentes... Un chispazo en mi cabeza, y con todo el morro del mundo (porque hay que tener mucha cara para hacer eso), le dije "papá, sé que faltan unos días para tu cumple, pero no me aguanto las ganas de darte tu regalo. Siempre dices que te regalamos lo mismo, así que quiero darte hoy la sorpresa... Cierra los ojos y pon las manos". Acto seguido se enfadó un montón al ver a la gatita, pero tras contarle su historia, y dejar un rato a la gata en su regazo, conseguimos que se quedara en la familia. Como era el regalo de mi padre dejamos que él le pusiera el nombre, y aunque mi hermana quería llamarla Bageerah, mi padre la llamó Lucy. Tiene muchos significados ese nombre: mi padre dice que es Lucy, porque tiene los ojos achinados como Lucy Liu; mi hermana dice que es Lucy de Lucía o Luciérnagas, porque es gracioso; pero yo la llamo Lucy de Lucifer, porque es mala como el hambre.
Hoy, Lucy es la alegría de la huerta, el alma de la fiesta. Todos los días hace algo que te hace reír: se mete conmigo en la ducha, persigue a Huma, putea a Tyson como puede, pide comida de formas nuevas, o simplemente, parlotea y hace el tonto. Lucy fue mi primera mascota adoptada, y al ver lo agradecida que es, lo cariñosa y simpática a la vez que trasto y arrabalera, me hizo pensar en por qué seguir comprando animales, si se pueden adoptar.
Poco a poco me metí en el mundillo de la lucha por los derechos animales, los centros de adopción, la situación de los animales maltratados y abandonados, y decidí empezar de voluntaria en el CIAAM en enero de 2013. Con adoptar a Lucy de la calle, y leer cosas sobre el maltrato animal para mí no era suficiente: tenía que hacer algo más. Quería cuidar a otros perros, como cuidé a mi Bronx, y darles el cariño que les falta a los animales abandonados. Como no podía tener más animales pero quería hacer algo por ellos, pensé que si la montaña no va a Mahoma, pues Mahoma se va a la montaña. Y comenzó la evolución.
Recuerdo que el día que llegué al CIAAM para hacerme voluntaria vi a Helena paseando con dos perros. Me acerqué a ella para decirle que quería ser voluntaria, y su respuesta fue "estupendo, pues sube que vamos a trabajar. Toma, este es Melón". Helena estaba sacando a Melón y a Glotona, pero se me cayó el alma a los pies al ver a un perro tan grande, negro, con una oreja rota y la otra caída, la cara llena de canas, y caminando despacito a mi lado. Algo hizo "click" en mi cabeza, que desde ese preciso momento, empecé a querer a Melón. He conocido cientos de perros en el tiempo que llevo en el CIAAM, grandes, pequeños, cachorros, abueletes, mimosos, hiperactivos... pero yo seguía pensando en Melón, en aquel abuelo mestizo de mil razas que conocí en enero. No siempre que iba al CIAAM le tocaba salir y podía sacarle, pero siempre que iba necesitaba verle, aunque fuera de lejos, para saber que estaba bien. Y cada vez que le sacaba, sentía algo raro, como una conexión con él que no tenía con ningún otro animal. Ya conté la historia de Melón en otra entrada de este blog, y cuando la oí por primera vez casi se me escapa una lágrima. Con doce años, ¿cómo podía haber sufrido tanto un animal, y seguir siendo bueno en lugar de ser agresivo o miedoso? ¿Cómo puede haberle dejado alguien tantos años atado a un poste, sin importarle, sin quererle? ¿Cómo pueden haber pasado tres años desde que llegó al refugio, y que nadie hubiera preguntado ni si quiera una vez por él? Pensé que Melón era maravilloso y que algún día encontraría a una familia que le quisiera. Pero llegó el verano, y el humor de Melón cambió. Ya no quería pasear nada, no quería jugar en el patio, no le apetecía salir a que le tocara aunque fuera a través de los barrotes; Melón estaba todo el día tumbado, con aire triste. Me di cuenta de que Melón no tenía ganas de luchar y se estaba dejando morir, y eso cayó en mi conciencia como cuatro toneladas de culpabilidad.
Comenzó la batalla por Melón. En casa no iban a dejarme adoptarle, ya tenía dos gatas y un perro gigante, a mis padres no les gustan mucho los animales, y cuando les dije que Melón tiene 12 años me dijeron que ni de coña, "que si se muere en dos meses menudo disgusto para nada". ¿Para nada? Melón no había conocido la felicidad en doce años, no sabía lo que era un amo responsable, pasear todos los días, no pasar hambre o frío, no tener miedo, o dormir tranquilo porque estaba seguro en una casa. No sabía qué es que un humano le quiera de verdad por lo que es. Es muy grande, es negro, es muy mayor, suelta mucho pelo, es mestizo y no sabíamos cómo reaccionaría en una situación tan extraña para él, pero a mí no me importaba. Y cuando conseguí adoptarle, Melón empezó a vivir de verdad. Es feliz, juega con Tyson, pide mimos constantemente, duerme y come bien, pasea de maravilla, busca estar acompañado y quiere a cada miembro humano o animal de casa. Ha recuperado las ganas de vivir, se ha quitado diez años de encima, y es un perro completamente nuevo.
Cada día que le miro hay algo que me conmueve, que me toca el alma y me saca una sonrisa, a veces incluso una lagrimilla. Es un sentimiento muy grande, que debería conocer algún día todo el mundo.
Esta es la historia de mi manada, de los que están, de nuestra vida en familia, de lo que me inspira cada uno, de lo que aprendo de ellos, y de lo fuerte que me siento gracias a ellos. Yo cambié sus vidas, y ellos han cambiado mi vida. Ellos son terapia para mí, son el agua y el aire que necesito, la energía que hace que me levante cada día. Son la sonrisa de mi boca, son mi felicidad, son mi vida. Sin ellos, la filosofía sería diferente, yo sería distinta, me faltarían lecciones por saber que no se aprenden con humanos. Cada día lo doy todo por ellos, les digo que les quiero, les abrazo, les besuqueo, porque no sé qué ocurrirá mañana, pero Bronx me enseñó que el amor que doy es agradecido, y me lo devuelven con creces.
Porque sin animales, la vida no tendría sentido.
sábado, 26 de octubre de 2013
Éireann
Hace seis años, conocí un lugar maravilloso. Fue de las primeras veces que salía de viaje fuera de España, y tras visitar este lugar, cualquier otro se queda corto. Tan natural, tan mágico, tan misterioso. Hace seis años, tuve la suerte de conocer Irlanda.
Será la amabilidad de la gente, será la cultura tan diferente, será el aire puro que se respira, la magia que rezuman sus paisajes, lo pequeños y rurales que son los pueblos y ciudades (me encanta que Dublín no sea una horrible megápolis como Madrid), o el clima que incita a una naturaleza más viva que en cualquier otro lugar que he visitado. Será que con todo el tiempo que allí pasé, me dio tiempo a enamorarme de un país tan bello, como es la bella Irlanda, y que desde entonces no veo el momento de volver, pero ya no de turismo o un verano para estudiar como hice dos años consecutivos; es hora de volver a Irlanda, para quedarse una larga temporada, empaparme de su cultura, absorber sus conocimientos, conectar con la Madre Tierra, y encontrarme a mí misma. No puedo morirme tranquila si no vivo en ese país al menos unos meses. Desintoxicarme de mi cultura y zambullirme de lleno en otra. Quiero saber cómo se siente al ser irlandés, al pasear por las calles irlandesas, tener amigos irlandeses y, por qué no, aprender irlandés. Al fin y al cabo, es un idioma mucho más complejo pero poético que el inglés.
Recuerdo que una mañana, desayunando en una cafetería de Kilkenny (si no mal recuerdo), tomé un café irlandés, y me fijé en que en el dorso de los azucarillos había proverbios y dichos irlandeses, pero uno me marcó especialmente: An rud is annamh, is iontach (Aquello que es extraño, es maravilloso). Y me di cuenta de que los españoles y los irlandeses puede que nos parezcamos, pero también somos muy distintos: generalmente aquí, aquello que es diferente, raro, es considerado como algo negativo, que se sale de la norma y que no puede ser aceptado; allí, sin embargo, aquello que no es usual, que es distinto, que es extraño, es digno de admirar, aprender y observar.
Aunque no me gusta el fútbol, un ejemplo que pudo observar el mundo entero y que me fascinó, fue el Mundial de 2010. España e Irlanda jugaron para disputar la semifinal; el marcador quedó 4 - 0 en favor de España, ¿y qué pasó? Que los irlandeses, lejos de tomarse esa "paliza" como un ataque o una humillación (como les pasa a muchos españoles), se dedicaron a cantar, a hacer la ola, a beber y bailar en el partido, porque esa es su filosofía de vida: no importa, lo hemos pasado bien. Son optimistas y positivos de cojones.
Tuve ocasión de conocer a algunos irlandeses, y es el carácter de su gente lo que invita a conversar, a encontrarse con distintas personas y aprender de los demás. Nunca me olvidaré de mi amigo Enda, profesor que tuvo la bendita paciencia de aguantar mis 17 añitos durante semanas. Después de las clases siempre le pedía que me contara leyendas, frases hechas, tópicos irlandeses, porque el verano anterior estuve de turismo y quise aprender de la cultura irlandesa. Me contó leyendas irlandesas tan fantásticas como las leyendas nórdicas, costumbres que allí tienen que ojalá tuviéramos aquí, dichos, fiestas... Todo allí parece natural, nada es forzado. Si a un irlandés le apetece rebajarte el precio de la pinta porque eres español y le has caído bien, lo hará. Si te pierdes por Temple Bar y pides indicaciones hasta una calle, ellos no te indicarán, te acompañarán hasta tu calle para asegurarse de que no te pierdes, y conocerte. Sonreír allí es contagioso, ser amable es pegadizo, y el buen humor es la norma más grande que hay.
Hice una promesa, y la cumpliré... Volveré.
viernes, 25 de octubre de 2013
Cazadores: esos pobres incomprendidos
Amigos, os recomiendo leer foros de cazadores, taurinos, y otras perlas humanas, porque realmente da mucho que pensar. Hoy, por cortesía de PACMA, he estado leyendo un foro de cazadores cuya cuestión era "¿cómo me deshago de un azul de gascuña que no sirve para cazar, si el perro tiene microchip? ¿Lo abandono, lo llevo a la perrera, lo sacrifico en el veterinario o lo mato yo y le saco el microchip una vez muerto?". Las respuestas son dignas de leer, no se quedan cortas.
http://cazaypesca.superforo.net/t1459-microchip
Como animalista que soy ("ecologeta" en su idioma) me duele, frustra y cabrea leer estas cosas, por lo que siento la imperiosa necesidad de dar mi opinión al respecto pero aquí, en mi blog, para que lo lea quien quiera, pues si lo pusiera en su foro, no entenderían ni la décima parte, y se quedarían con "una ecologeta comelechugas quejándose, hahaha".
Delicias como esta son las que hacen que cada vez me dé más lástima a lo que está degradando la inteligencia de algunos seres humanos. O visto desde un punto de vista más comprensivo (sacaré mis dotes de psicóloga), me da lástima que la evolución no le llegue a todo el mundo, y algunos se queden un poco atrás. Se habla en este foro de que un perro, si es inútil para su función (por supuesto, la caza), sufrirá el resto de su vida o será un estorbo, por lo que es mejor quitarse de en medio al animal y buscar uno nuevo. Como a quien se le rompe un móvil hoy día.
Bracos, basset hounds, gascuñas, podencos, galgos y otros perros conviven por desgracia con animales bípedos carentes de conexión neuronal, por lo que sufren a manos de estos cavernícolas. Ojalá llegue el día en que se prohíba la caza con y sin perros. Si quieren matar seres vivos, que se vayan a Iraq a hacerse los machos y que les peguen un tiro.
Si analizamos un poco en profundidad, los perfiles de los que dan soporte y formas de deshacerse del perro, no parecen tener un nivel académico-intelectual superior al de un niño de cuarto de primaria. Veamos: los posts están plagados de faltas de ortografía dolorosas para quienes disfrutamos de la lectura (haber/a ver, canviar/cambiar, pagen/paguen), así como una clara falta de acentuación (con lo bonito que es diferenciar las palabras según sus tildes), por no hablar de la ausencia de exclamaciones, signos de interrogación en las absurdas preguntas, y daremos gracias a quien pone puntos o comas, aunque no en su lugar correcto.
No quiero dármelas de literaria, pero por Dios, un poquito de cultura. Sigamos.
Después de analizar el metalenguaje de los australopitecus que sobreviven al siglo XXI, llegamos a la expresión escrita, la capacidad de hacerse entender, y el lenguaje metafórico y frases hechas. Vemos que varias veces se preguntan lo mismo o piden numerosas aclaraciones sobre lo que han intentado explicarse unos a otros, lo cual quiere decir que dado a su baja capacidad de expresión (así como los malentedidos a los que dan lugar la mala ortografía como he señalado antes) presentan serias dificultades de comunicación. Vaya, ¡y yo pensando que la comunicación era lo que nos hacía inteligentes a los humanos! Será que, una vez mas, estos seres no son muy humanos. No los llamaré "especie inferior", porque luego aparecerán comentarios aludiendo al racismo, a Hitler y a mi santa madre.
Prosigo. En el siglo XXI no se utiliza el mismo lenguaje que se empleaba en el siglo XIV, en el siglo XVIII, ni si quiera similar al de principios del siglo XX. La forma de hablar cambia, las expresiones cambian y las metáforas cambian. ¿Acaso no miraríamos raro a alguien que hoy nos hablara como lo hacía Isabel la Católica, Cervantes o Góngora? Pues por lo que leo en los posts de los "cazadores" (asesinos por afición) es el mismo lenguaje que utilizan los más mayores de mi pueblo. OJO, que no quiero atentar contra la dignidad de estos últimos: adoro a los octogenarios de Colmenar. Pero esta gente parece ser joven (rondan los 30-40 años), y hablan igual que las personas que les doblan en edad. ¿Os imagináis salir con vuestros amigos y que hablaran como sus abuelas? Con las mismas palabras y expresiones. Eso explica que cronológicamente en cuanto a lo que lenguaje respecta, no han avanzado con el resto de la especie humana.
Con todo ello y no quiero extenderme mucho más, pretendo dar a entender y sustentar un poco desde mi humilde opinión, por qué considero que la gente que se dedica al maltrato y sufrimiento tanto de animales salvajes como de sus propias mascotas, no presentan unas habilidades cognitivas características del hombre del siglo XXI, pues con la práctica de algo que siglos atrás se hacía por necesidad, hoy lo camuflan llamándolo "deporte" o "diversión", cuando en realidad lo que hay detrás es sadismo y crueldad.
Una última reflexión sobre todo esto: imaginad que esta gente tiene hijos, que les inculcan en esta cultura de "las vidas son reciclables", y les enseñan que todo es perecedero, indistintamente sufra o no el ser del que se hable. ¿Qué dirán esos hijos dentro de treinta años? Habrá un foro donde la discusión sea algo así: "vivo con mi mujer y mis hijos en casa y ahora se ha acoplado mi padre. Está ciego, tiene dolores óseos y no sirve para cuidar de mis hijos. Un asilo es demasiado caro, y ya ha perdido su función como familiar, ¿cómo me deshago de él? ¿Lo entierro en un bosque, o lo baño en ácido para que no le reconozcan ni con la ficha dental?". Y aquí, como diría mi padre, se lo merecerían "en justo castigo a sus putos pecados".
Amigos míos, pensadlo. Y no seáis muy duros con ellos: compadecéos, que ya bastante tienen con ser homo no-sapiens.
http://cazaypesca.superforo.net/t1459-microchip
El azul de gascuña: un maravilloso compañero cuya función vital NO es cazar
Como animalista que soy ("ecologeta" en su idioma) me duele, frustra y cabrea leer estas cosas, por lo que siento la imperiosa necesidad de dar mi opinión al respecto pero aquí, en mi blog, para que lo lea quien quiera, pues si lo pusiera en su foro, no entenderían ni la décima parte, y se quedarían con "una ecologeta comelechugas quejándose, hahaha".
Delicias como esta son las que hacen que cada vez me dé más lástima a lo que está degradando la inteligencia de algunos seres humanos. O visto desde un punto de vista más comprensivo (sacaré mis dotes de psicóloga), me da lástima que la evolución no le llegue a todo el mundo, y algunos se queden un poco atrás. Se habla en este foro de que un perro, si es inútil para su función (por supuesto, la caza), sufrirá el resto de su vida o será un estorbo, por lo que es mejor quitarse de en medio al animal y buscar uno nuevo. Como a quien se le rompe un móvil hoy día.
Cientos de estos perros "inútiles" son abandonados cada año y rescatados por centros de acogida hasta que son adoptados por dueños responsables. Otros no corren la misma "suerte", y no sobreviven a la crueldad de los cazadores
Bracos, basset hounds, gascuñas, podencos, galgos y otros perros conviven por desgracia con animales bípedos carentes de conexión neuronal, por lo que sufren a manos de estos cavernícolas. Ojalá llegue el día en que se prohíba la caza con y sin perros. Si quieren matar seres vivos, que se vayan a Iraq a hacerse los machos y que les peguen un tiro.
Hace 30.000 años nuestros antepasados cazaban con arcos por necesidad; hoy se hace con escopetas y perros meramente por diversión
Si analizamos un poco en profundidad, los perfiles de los que dan soporte y formas de deshacerse del perro, no parecen tener un nivel académico-intelectual superior al de un niño de cuarto de primaria. Veamos: los posts están plagados de faltas de ortografía dolorosas para quienes disfrutamos de la lectura (haber/a ver, canviar/cambiar, pagen/paguen), así como una clara falta de acentuación (con lo bonito que es diferenciar las palabras según sus tildes), por no hablar de la ausencia de exclamaciones, signos de interrogación en las absurdas preguntas, y daremos gracias a quien pone puntos o comas, aunque no en su lugar correcto.
No quiero dármelas de literaria, pero por Dios, un poquito de cultura. Sigamos.
Después de analizar el metalenguaje de los australopitecus que sobreviven al siglo XXI, llegamos a la expresión escrita, la capacidad de hacerse entender, y el lenguaje metafórico y frases hechas. Vemos que varias veces se preguntan lo mismo o piden numerosas aclaraciones sobre lo que han intentado explicarse unos a otros, lo cual quiere decir que dado a su baja capacidad de expresión (así como los malentedidos a los que dan lugar la mala ortografía como he señalado antes) presentan serias dificultades de comunicación. Vaya, ¡y yo pensando que la comunicación era lo que nos hacía inteligentes a los humanos! Será que, una vez mas, estos seres no son muy humanos. No los llamaré "especie inferior", porque luego aparecerán comentarios aludiendo al racismo, a Hitler y a mi santa madre.
Precisamente, los perros "de caza" son fieles mascotas, obedientes y cariñosos
Prosigo. En el siglo XXI no se utiliza el mismo lenguaje que se empleaba en el siglo XIV, en el siglo XVIII, ni si quiera similar al de principios del siglo XX. La forma de hablar cambia, las expresiones cambian y las metáforas cambian. ¿Acaso no miraríamos raro a alguien que hoy nos hablara como lo hacía Isabel la Católica, Cervantes o Góngora? Pues por lo que leo en los posts de los "cazadores" (asesinos por afición) es el mismo lenguaje que utilizan los más mayores de mi pueblo. OJO, que no quiero atentar contra la dignidad de estos últimos: adoro a los octogenarios de Colmenar. Pero esta gente parece ser joven (rondan los 30-40 años), y hablan igual que las personas que les doblan en edad. ¿Os imagináis salir con vuestros amigos y que hablaran como sus abuelas? Con las mismas palabras y expresiones. Eso explica que cronológicamente en cuanto a lo que lenguaje respecta, no han avanzado con el resto de la especie humana.
Con todo ello y no quiero extenderme mucho más, pretendo dar a entender y sustentar un poco desde mi humilde opinión, por qué considero que la gente que se dedica al maltrato y sufrimiento tanto de animales salvajes como de sus propias mascotas, no presentan unas habilidades cognitivas características del hombre del siglo XXI, pues con la práctica de algo que siglos atrás se hacía por necesidad, hoy lo camuflan llamándolo "deporte" o "diversión", cuando en realidad lo que hay detrás es sadismo y crueldad.
En Burgos dan clases de caza para niños... ¿Es esto lo que queremos que aprendan?
Una última reflexión sobre todo esto: imaginad que esta gente tiene hijos, que les inculcan en esta cultura de "las vidas son reciclables", y les enseñan que todo es perecedero, indistintamente sufra o no el ser del que se hable. ¿Qué dirán esos hijos dentro de treinta años? Habrá un foro donde la discusión sea algo así: "vivo con mi mujer y mis hijos en casa y ahora se ha acoplado mi padre. Está ciego, tiene dolores óseos y no sirve para cuidar de mis hijos. Un asilo es demasiado caro, y ya ha perdido su función como familiar, ¿cómo me deshago de él? ¿Lo entierro en un bosque, o lo baño en ácido para que no le reconozcan ni con la ficha dental?". Y aquí, como diría mi padre, se lo merecerían "en justo castigo a sus putos pecados".
Amigos míos, pensadlo. Y no seáis muy duros con ellos: compadecéos, que ya bastante tienen con ser homo no-sapiens.
martes, 22 de octubre de 2013
¿Quién es Lory Money?
Lory Money es un fenómeno youtubero que saltó del anonimato del top manta a dar conciertos en salas como Razzmatazz y entrevistas en Los 40 Principales. Sabemos que es un chaval africano, que a todos nos pegó el famoso "Ola k ase" y que sus vídeos, aunque son muy malos, tienen gracia. Pero, ¿qué sabemos de Lory Money...?
Sólo en la primera semana, "Ola k ase" tuvo miles de visitas
En realidad este chico se llama Dara Dia, tiene 27 años y es de Senegal. Con 19 años llegó solo en una patera desde el estrecho buscando una oportunidad, y efectivamente se buscó la vida como buenamente pudo sin apenas recursos. Trabajaba en el top manta del centro de Valencia vendiendo videojuegos, discos, películas, bolsos... como nos cuenta en su primer vídeo "Santa Claus". Está de ilegal ya que no tiene papeles, por lo que "si llega la policía hago santa claus" como él dice, recoge la manta y sale por patas para no ser deportado.
Su primer vídeo "Santa Claus" salió en Navidades de 2011
Lleva ocho años sin ver a su familia, a pesar de que su padre murió el año pasado no ha podido volver a Senegal, y está deseando volver a ver a su madre y sus cuatro hermanos, de los cuales el más pequeño tenía dos añitos cuando Dara llegó a España.
Él también parodió el famoso "Relaxing cup of café con leche"
Quién le iba a decir a Dara que pasaría de la miseria en Senegal a los 19 años, a la fama mediática en España con 27... Vino aquí buscando una oportunidad para salir adelante, pero no se esperaba que fuera de esta manera.
Más sobre la vida de Lory en su página web.
Lo que quiero contaros con esta historia es que nunca perdáis la esperanza, pues este chico arriesgó su vida viniendo en patera, ha sobrevivido solo ilegalmente en España, y ocho años después ha conseguido un sueño que lleva persiguiendo desde hace muchos años. Moraleja: a veces las oportunidades se hacen esperar, pero siempre llegan.
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